Antes y después de cualquier actividad deportiva es necesario estirar los músculos. Los estiramientos antes de realizar ejercicio nos permitirán evitar lesiones, ya que sirven para calentar los músculos y prepararlos ante una exigencia de trabajo, así como de movimientos más rápidos o bruscos. Después de realizar ejercicio, es importante estirar para evitar las temidas agujetas y relajar estos músculos que han trabajado tanto durante la actividad.
Además de esto, estirar los músculos permite mantenerlos jóvenes, elásticos, y es la única forma que existe para lograr una buena elasticidad. De esta manera, nuestros movimientos serán más ágiles y sufriremos menos dolores y mayor movilidad al llegar a edades más avanzadas. Por otra parte, los estiramientos también influyen en partes como la espalda, zona en la que se producen muchos dolores por no tener elasticidad.
Después de hacer ejercicio, nuestro organismo libera ácido láctico a través de los músculos que se cristaliza y crea fibras rígidas. Estirando estos músculos, podemos acabar con esta rigidez y prevenir futuras lesiones.
Los estiramientos nos permitirán relajarnos y también relajar nuestros músculos. Recuerda que siempre debes hacer estiramientos sin que te duelan, notando que estira, pero sin notar dolor. Bastará con diez minutos antes y después del entrenamiento para conseguir buenos resultados.
A continuación encontramos una tabla de estiramientos que puede ser utiliza para tenis y otros deportes de raqueta. Esta puede serviros por trabajar diferentes músculos, aunque pone más énfasis en los brazos. Deberéis adaptar los estiramientos al deporte que realicéis, estirando siempre todos los músculos que trabajéis. Si es un ejercicio completo, como puede ser la natación, no os olvidéis ninguno.



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