Con la llegada del buen tiempo, los deportes al aire libre empiezan a conseguir adeptos y es que, ¿quién no disfruta con los olores de la primavera y unas temperaturas que animan a salir de casa? Si te pica el gusanillo del aire libre y puro y el sol de primavera, el trekking puede ser tu deporte. Si piensas que es así, te damos algunos consejos.
La práctica del trekking consiste en caminar durante más de un día por zonas montañosas, sin la ayuda de ningún tipo de transporte. De esta manera, teniendo en cuenta que la actividad se basa en caminar, lo más importante en el equipamiento será el calzado. Por ello, elegir el número de calzado será más importante que en otras circunstancias, ya que los tamaños demasiado grandes provocarán rozaduras y los más pequeños, molestias obvias. Junto con esto, hay que tener en cuenta que los pies pueden hincharse por la tarde debido a la marcha. Para evitar problemas, lo más recomendable será probar el calzado antes de iniciar la marcha para ver cómo nos adaptamos a él.
Después del calzado, es importante planificar la ruta a seguir y hacernos con un mapa de la zona para evitar perdernos. Tampoco podemos olvidarnos de las bebidas isotónicas por si aparecen las agujetas y algunos alimentos que aporten energía por si tenemos alguna emergencia, como por ejemplo chocolate y frutos secos. En la mochila tampoco puede faltar el botiquín y un impermeable por si aparece el mal tiempo, lo que nos recuerda que debemos mirar el parte meteorológico antes de salir, no sólo por posibilidad de lluvia también por temperaturas demasiado altas.


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